El sabadiego
España está llena de sorpresas gastronómicas. En cada región, casi en cada pueblo, podemos encontrar algún plato original que se conserva desde tiempos mas o menos remotos y de algunos de ellos vamos a tratar en esta bitácora. Empezaremos por el sabadiego.
En el Principado de Asturias, a 10 km de Oviedo, está la villa condal Noreña, que es capital de un concejo que apenas tiene 5,25 km² y poco mas 4300 habitantes. La villa es próspera y su principal fuente de riqueza es la chacinería, especialmente la elaboración del sabadiego.Pues bien, parece ser que hasta no hace mucho tiempo y desde muy antiguo, el sabadiego era un embutido de ínfima categoría, tan malo que la misma Santa Madre Iglesia, tan rigurosa con el cumplimiento de la abstinencia de comer carne los viernes y sábados de cuaresma permitía el consumo de sabadiegos, dada su condición de “chorizo de pobres,” durante todos los sábados del año sin limitación alguna, y de ahí parece que le viene el nombre. Algún escritor, con mala uva, llegó a decir, también, que el sabadiego se hacía con carne de momia de guardia civil con correeaje.
En la actualidad el sabadiego es un embutido de gran calidad, sorprendente podríamos decir, que se elabora en cuarenta fábricas de Noreña con las mejores carnes del cerdo y los demás ingredientes clásicos en la industria chacinera como el ajo, el pimentón y demás delicadas especias. Dicen que la producción de sabadiegos alcanza ya cifras millonarias y que cada día gana nuevos mercados. La Cámara de Comercio de Asturias ha iniciado una campaña de promoción por todas las provincias de España y podemos anunciarles que durante el mes de abril celebrarán varias jornadas gastronómicas en Alicante.
El sabadiego en un embutido a caballo entre la morcilla y el chorizo. Se acostumbra a tomar, como aperitivo, asado a la brasa o al horno. También frito. Y es un complemento ideal para enriquecer platos de alubias, lentejas, macarrones, etc, incluso fabadas.
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